PASAS

Las pasas o uvas pasas son un fruto seco súper popular, hay algunas personas a las que no les gustan, sin embargo, tienen muchas propiedades y si eres de esos a los que les desagradan, estoy segura que después de leer esto, tu opinión cambiará.

 

Hay muchas versiones sobre su historia, se dice que se originaron en Egipto y Persia en el año 2000 a. C. Existen varios tipos de pasas: rubias o doradas, kosher, orgánicas (mis favoritas) y las más conocidas, negras u oscuras.

 

Son ricas en vitamina A, B3 y C, además de minerales como el magnesio, hierro y potasio, entre otros, por ello tiene propiedades antinflamatorias, antibacterianas, ayuda a mantener en buenas condiciones la salud de los huesos, el pelo y la piel, a continuación algunas de las razones por las que te invito a probarlas:

 

Fuente de energía. Contienen hidratos de carbono, por ello (al igual que la ciruelas pasa) se recomiendan para personas que realizan mucho ejercicio o trabajo físico extenuante.

Fuente de potasio. Con esta propiedad las pasas se convierten en el instrumento perfecto para mantener en buen estado nuestro cuerpo, ya que eliminamos líquidos que no necesitamos, y evitamos los molestos calambres.